lunes, 2 de enero de 2012

MORADA DE HECHICEROS Antología de Poetas de El Tabo 2011


A modo de prólogo

Estimado y desocupado lector, para comenzar el texto que presentará esta obra, es menester referirme a dos conceptos que dan forma al título del libro que ahora tienes en tus manos. Estos conceptos tienen directa relación, primero, con el espacio, el lar en que nos ubicamos, y segundo, con este oficio de nada y para nada que cultivamos.

El origen semántico de El Tabo tiene su concepción en el mapudungún que significa, Morada de Hechiceros. Idea que de algún modo nos ubica en un mapa, en una geografía específica, la Morada, el lugar, el sitio elegido para desarrollar una parte importante de la vida. Y Hechicero, el segundo concepto que etimológicamente se origina del verbo “hacer”, que dio forma a la palabra “hechizo” en español, por el lejano siglo XV. Corresponde entonces al nombre de los “artificios supersticiosos del que se valen los hechiceros”, según el diccionario Español-latino (1495), de Antonio de Nebrija.

No hay otro nombre, otro título más adecuado para este trabajo poético, no existe nombre alguno que contenga esa carga etimológica y semántica, además de la carga emocional, labor de los poetas aquí reunidos.

Morada de Hechiceros recoge parte de la obra de quienes iniciaron un tránsito por la senda del oficio poético, esa mala costumbre de escribir poemas.

Sabiendo de la existencia de una especie que aparenta ser común y corriente, que convive como otro tabino más, pero que ve más allá del horizonte. Que sabe lo que ocultan las rocas, las arenas, los bosques. Que conoce de memoria el canto del las gaviotas, los tordos, los zorzales, los queltehues y todas las aves litorales. Esta rara especie, que se detiene por las tardes a contemplar, cada día, el espectáculo diferente ofrecido por el sol. Que conoce los siete colores del arcoíris. Que habla con los muertos, animales, insectos y con los árboles. Que conoce el secreto de las casas antiguas, todas las puertas, las ventanas, los ladrillos y cada piedra. Que reconoce el rostro de los transeúntes nuevos y los de siempre.

Sabiendo de la existencia de estos seres es que se creó una cáfila de las que llaman taller de escritura poética.

Morada de Hechiceros reúne sólo una muy breve parte de la obra de poetas tabinos, esos que moran y hacen. Esos que callan y producen el registro especial, el inventario oportuno. Esos que dan el ritmo a las olas y dejan sus trazas en la arena. Estos son los poetas de El Tabo.

Para concluir con el discurso quiero citar a un visionario que por el 1812 ya nos miraba y alentaba en nuestro oficio:

"Feliz el pueblo que tiene poetas, a los

poetas seguirán los filósofos, a los filósofos,

los políticos profundos.

Desventurado el pueblo donde estén en un

sopor continuo y letárgico la imaginación y

el pensamiento."

Camilo Henríquez

De la influencia de los escritos luminosos

sobre la suerte de la humanidad, 1812.

Juan Eduardo Díaz

Villa Camilo Henríquez

Círculo de Periodistas

El Tabo, 2011.

miércoles, 6 de abril de 2011

Un poeta amigo de Brasil

Remisson Aniceto

(Narrador y poeta) Nacido en la pequeña ciudad brasileña de Nova Era, cerca de Itabira de Carlos Drummond de Andrade, su sueño era un día escalar las montañas para verlo (después de todo, eran vecinos), pero el gran poeta había advertido mucho antes: "Tenía una piedra en medio del camino". Algunos años más tarde (1987), Drummond viajó y nunca reapareció. Remisson ha publicado los libros: Poesia para o mundo (Bubok, 2009), Todo dia é dia de poesia (iG Editores, Stella Maris/Pão-de-Açúcar – SP, 2002), Palavras de Poetas (Physis Editora–SP, 1997), Novos

Libros:

*Poesia para o mundo, Bubok (2009)
*Todo dia é dia de poesia, iG Editores, Stella Maris/Pão-de-Açúcar - SP - (2002)
*Novos talentos da poesia brasileira, Forever Editora - SP - (1995)
*Palavras de Poetas, Physis Editora - SP - (1997)
*Escrevo nos espaços que me restam, Editora Bauhaus - SP - (1982)

Poesías:



Áurea

Hago poemas
en versos negros
y versos blancos
para que todo poema
sea libre.


***

Insurrecto

Misérrima
vida
de favela
que viví.
Desvalida
vida ávida
desprovista,
vida sin brío,
bajo puentes,
sobre ríos.
La vi vil,
hostil,
dividida.
Quisiera verla
a la luz de velas,

vajillas...
¡Ah! Vida vil,
vil vida.
¿Vio vida más vil?
¿Vio?
Oh Orco!
Al verme
vil gusano,
osaré verla
in extremis
a la luz de velas!

***

Envoltura

¿Idiota! ¿No ves que nada eres?
Apenas fina capa mohosa te protege
de la podredumbre. Gusanos hambrientos te rodean.
¿Ignoras que en un pase mágico, en un segundo apenas
cae por tierra toda la altivez y el bello
papel de regalo revela la fétida masa?
El gusto amargo de la hiel, la visión incierta,
el torcerse de las piernas, el descontrol total...
todo es inevitable!
Cualquier día serás presa fácil:
el tiempo es impiedoso.
El trágico fin no depende de tu voluntad.
La arrogancia que derramas no pasa
de ser faceta inútil de tus diversas faces
vanas y mundanas.
Al sol poniente, el rostro marchito y los huesos corroídos
dolerán más que en aquellos que tuvieron
la precaución y el buen tino de ser
simples y ocultos.
Quedarán tus lindos cabellos...
¿Y qué utilidad tendrán tus cabellos, hilos
huérfanos y subterráneos, dispersos, opacos
sobre los huesos.

***

Transición

Es tan frío el hueco y tan oscuro el huerto
donde depositan mi cuerpo doliente!
_ ¿Como el hueco es frío si el cuerpo está muerto?
A partir de ahora sólo el alma siente...

Ah! Esta cama tosca donde estoy echado
y este cuarto oscuro y tan bien cerrado!
Quiero levantarme, pero estoy cansado...
¿Que rumor es ese en el cuarto al lado?

Hay un jardín cerca: siento aroma a flores.
Quiero levantarme, pero estoy cansado...
Estoy tan cansado pero sin dolores.
Y el rumor aumenta en el cuarto al lado.

_ ¡Bajen el cajón! _ dice alguno ahora.
¿Quien murió en tanto estuve durmiendo?
Cercano a la puerta oigo alguien que llora,
lamenta la suerte de quien va partiendo.

Quiero levantarme, con fuerza tamaña
inertes mis manos y mi cuerpo duro.
Reza el sacerdote en una lengua extraña,
mientras quedo preso en este cuarto oscuro.

Va cayendo tierra sobre el tejado.
Parece que el mundo se está derrumbando...
El aire me falta en el cuarto cerrado
y una multitud está afuera llorando.

Siento un temblor leve, un escalofrío...
Ya casi nada más estoy sintiendo.
¿Por qué no me sacan de este cuarto frío?
Alguien murió mientras estuve durmiendo.

Es tan frío el hueco y tan oscuro el huerto
donde depositan mi cuerpo doliente!
_ ¿Como el hueco es frío si el cuerpo está muerto?
A partir de ahora sólo el alma siente...

Traducción: Graciela Cariello

http://revistainternacionaldepoesia18.es.tl/

***
Lluvia

Un cuerpo sobre la mesa -
y fuera el día llora
aguas de la tristeza

***

Prendas de vestir

Ropa, telas,
prendas de vestir,
engaños del cuerpo,
mentiras, disfraces.
Telas y prendas de vestir,
líneas gruesas
o transparente,
obstrucción de caminos ...

***

O tal o cual

Entre el amor o el odio
entre la fé y el no creer
entre la vida o la muerte
entre Dios y el diablo
prefiero esto a aquello

Poemas libremente traducidos al español por el poeta chileno Fernando Melón Gat.

***

Poema em italiano:

SUBSTANCIA
Para Rosangela de Fatima

Mi trovo tante volte pensando a te
E visualizzo la tua perfetta forma di donna,
di giorno a sfiorare le labbra di velluto,
la notte ad accarezzare la seta dei capelli.
Se sei lontano da me, giorno dopo giorno
Ti trasformo nella delizia del frutto che apprezzo nella frescura dell’acqua che mi sazia la sete.
E nella sostanza che mi permette il domani.
Posso sentirti nella soave brezza mattutina,
nei primi raggi del sole che mi riscaldano
e sempre ti vedo in ogni oggetto, in ogni volto,
in ogni goccia di brina della verde erba
e nel battito delle ali delle rondinelle…
sono piccolino davanti alla tua presenza
e oscuro nella tua trasparenza,
ma i miei occhi mantengo serrati
mentre il giorno corre,
finchè l’ora vitale non giunge
finchè ti incontro, nata dal nulla,
fiorita, cristallina davanti ai miei occhi
e bevo dalla tazza delle tue labbra
e m iscaldo al sole del tuo sorriso
e mi sciolgo in infantile allegria
e se ne vanno dal mio volto l’ombra e l’amarezza
e tutto ciò che mi fa soffrire quando non ti ho
Onda che vieni e che vai
E torni nuovamente
E torni a partire
Ma che non si ferma mai
In questo oceano di delizie che è il tuo corpo
Che bagna il mio corpo
Che fa nascere il sole sul mio volto.
E’ la delizia, la dolcezza dei miei giorni
E ad ogni ora ti aspetto
Per regnare sempre nella mia vita

Per la traduzione in lingua italiana ringrazio Ena Villani (http://www.enavillani.com/ )ed i suoi amici.

domingo, 6 de marzo de 2011

Breve acercamiento a Arte Tábano de Ernesto González Barnert


Arte Tábano 2010, Manual Ediciones, 77 páginas.

Una atractiva mezcla de soberana y sutil clerecía (me refiero al oficio de poeta) en un ambiente con pequeños detalles de coloquialismos situacionales y muy personales de un hablante único, son los contrastes de este Arte Tábano. En él está presente de manera total una declaratoria de principios del propio oficio, que el hablante defiende a rajatabla, con ciertos guiños de pronunciaciones un tanto anecdóticas en su labor como escritor de poemas, o derechamente de poeta, y en donde imposiblemente se deja de lado: “el día y la noche en las fotografías, los ojos / de algunos de mis escritores favoritos / en la pared.” (González Barnert, 2010) Arte Tábano cumple con una parte del trabajo escritural no muy asumidas por los nos creadores de hoy, que es el referido a vivir la poesía a diario y cotidiano. González no es el escritor que se pone la chaqueta de poeta, con la impostura de tal y se sienta a escribir la gran obra de Chile, no calza en modo alguno con los “Poetillas de cajón, versificadores de chamarasca, zarandeados por la indiferencia o la censura de casa…” (Molina & Araya, 1917) Él tiene muy claro su trabajo, y aquí concuerdo en parte con el querido Cristián Gómez, cuando habla, en su comentario sobre este mismo trabajo poético, acerca de la tarea de explicarse, el autor, el rol de la poesía en este mundo; porque aunque el poeta la tiene clara hoy, mañana ya es absolutamente necesario reinventarse esta teoría personal y pasado mañana lo mismo, y cada uno de los día.

Esta obra de González Barnert posee dos periodos que alcanzan y tocan la fibra no solo del amigo y desocupado lector de poemas, sino la del que además es poeta y tiene el don de la escritura, para luego encontrase entre estos versos. El primero de los periodo es dedicado a la defensa férrea del oficio, Gómez lo llama “Defensa de la poesía”, a veces tomado como una lucha cotidiana contra algo que pareciera odiar y atormentar al hablante, estando siempre en lucha: “Y contra todo, sé poderoso. Yérguete / en la soledad / digo al alba, sin hacer ruido.” (González Barnert, 2010) En este primer periodo también se pueden descubrir esos inevitables espacios de sequia que de pronto suelen atormentar, pero que González, en el poema Me he vuelto cobarde, aprovecha recurriendo a la memoria emotiva y sus “escritores favoritos”. La lucha además de ser cotidiana se hace doméstica y se descubre en la mirada externa del oficio, esta cosa de nada y para nada, como dijo Lihn: “Se ríen de ti, a tu espalda, / en las sombras / por tu inutilidad, por esos libros que no te enseñan a arreglar un / enchufe /poner un pan en la mesa.” (González Barnert, 2010) En lo social el descredito presente por ser escritor y esa odiosa forma de tener que subsistir en otras labores que pueden exterminarlo como poeta: “Más tarde busca un aviso de trabajo / como quien subraya su epitafio.” (González Barnert, 2010)

El plural de nosotros, donde González tiene el gesto de salir del yo y ubicarse junto a sus colegas en su nuestra batalla: “Ruinas de un imperio tan ambicioso como romántico. / Donde nunca haremos lo suficiente.” (González Barnert, 2010) Este plural de nosotros me recuerda a de Rokha en una parte de su Canto al macho anciano: “porque es terrible el seguirse a sí mismo cuando lo hicimos todo, lo quisimos / ..............todo, lo pudimos todo y se nos quebraron las manos”.

El segundo periodo dice relación con lo que Gómez comenta como “muestrario de la derrota”, y en la que aparentemente González reconoce como propia, es decir, del poeta inmerso en el oficio, ante el instante de la derrota que resulta no definitiva: “Y en la oscuridad / desplegamos nuestra poesía que no reconocemos / como nuestra mejor poesía / porque vamos heridos de muerte, no muertos.” (González Barnert, 2010)

No es el oficio, como se pueda creer, el sujeto de la derrota; mejor dicho, no es la poesía la derrotada, sino el poeta a través del poema: “Bástenos escribir, los caprichos / de una obra menor, /este joderse al servicio de lo inútil.” “Bástenos escribir, echar de ver: / Nadie aprendió de nuestros errores.” (González Barnert, 2010).

Entre los escritores favoritos de González Barnert, está Gabriela Mistral, y me atrevo a decir favorita, aunque en lo provocador del poema Mistral, el poeta amigo Marcelo Pellegrini deja la interrogante de si es un poema a favor o en contra de la poeta. Reitero, me atrevo a decir favorita, porque la figura de la poeta es situada en un: “Chile cloaca” “En cada cinta tricolor que las tijeras de las autoridades cortan / Cada botella de champaña que nuestros mercaderes estrellan / entre risas, contra la nave de Prats.” (González Barnert, 2010) Pienso en el tratamiento que se le ha dado al ícono femenino de la poesía chilena: “Chile entero Mistral / Chile entero loca, borrascosas crestas de mierda plástica y mineral, / estiércol / para que crezca una puta y patética flor / llamada poseía chilena.” (González Barnert, 2010) Con esto me es inevitable el recuerdo de la figura de Lucrecia Borgia victima de cometarios maliciosos y sin fundamentos. Así mismo Víctor Hugo, constructor de una leyenda negra, venenosa y calumniosa hasta lo irreal y absurdo. Pedro Antonio González, el padre de la poesía chilena, escribe en su poema titulado Lucrecia Borgia: “Yo lo soy todo, porque soy bella. Yo soy satánica. / Yo llevo e soplo de la soberbia borrasca loca; / yo llevo el soplo de la candente llama volcánica, / que despedaza, que pulveriza la dura roca.” (Molina & Araya, 1917).

Como bien comentara, y coincido en ello, Claudio Maldonado al respecto de este libro de González “disfruté situándome en él, solo pensando que yo era aquel protagonista con bata y pantuflas que observaba el ocaso de una tarde urbana, sin haber construido ni imaginado un puerto.”

González Barnert es un poeta plenamente consciente de su oficio, en este tema quiero recordar igualmente a Octavio Paz, cuando dice que la poesía es inocencia, pero el poeta carece de esa inocencia, a lo que sería el producto de su angustia. Aquí mismo reconozco la angustia de González en su obra. “Nuestra poesía: ese único lugar posible para nosotros / en este mundo. / Prescindible por lo demás.” (González Barnert, 2010) Entonces y coincidiendo con Paz: la poesía es una gracia, un don, pero igualmente es una sed y un padecimiento. El poeta con la poesía recobra su propia inocencia, recuerda el paraíso perdido y come de la antigua manzana. “: un par de nubes que creímos eran un mensaje mayor al mediodía, / pero nadie se aventuró a descifrar, / detrás de la ventana.” (González Barnert, 2010) El poeta, continúa Paz, “es una conciencia: la baudeleriana “conciencia del pecado”, de la embriaguez, la reflexión del vértigo, de la existencia. De la conciencia del poeta nace la lucidez más profunda que le permite contemplar y ser contemplado, ser el delirio y la conciencia del delirio. Un estado semejante al del amante, al de Adán, pero con experiencia, con la experiencia del pecado. La inocencia recobrada, reconquistada.” (Paz, 1999). González Barnert es honesto en esto y reconoce con humildad su propia inocencia reconquistada: “Retrocedimos Rimbaud, retrocedimos /delirantes, jodidos, hirientes / por sus paredes: / lagartijas al sol de la belleza.” (González Barnert, 2010) Esto me deja pensando y convengo lo arduo que es este oficio, estamos condenados, los poetas “Somos, para siempre, los descontentos del universo.” (Paz, 1999).

Las artes poéticas son básicamente hablar de la poesía en lenguaje poético, es decir a través de un poema hablar de la poesía, aquí quiero citar solo tres versos del poema, aunque me vi tentado a transcribirlo entero, porque este es el poema del libro, el arte poética, simple y tan potente a la vez. Un aquí estoy de pié, yo soy la poesía. Inicia y titula así: “Mi única lealtad es con la poesía” y luego antes de conclir:“Todo lo que vaya en su contra va en mi contra. / Es asunto mío.” (González Barnert, 2010) Esta obra de González es casi en su totalidad un arte poética, quizá de ahí su título. Celebro este Arte Tábano de Ernesto González Barnert, una obra que es capaz de reencontrarnos de manera solidaria y fraternal con quienes cultivamos este bello oficio, esta mala costumbre de escribir poemas, esa mala cotidianeidad de dolernos hasta el hueso, del oficio.

Ernesto González Barnert nació en Temuco 1978, Publicó “La coartada de los dragones por el camino pequeño” (Ed. Pewma, 2000).“Higiene” (Edic. Temple, 2007). CD de anticipo “Trabajos de luz sobre el agua” (Ed. Alquimia, 2007). Muestrario de Poesía joven Chilena, en braille (co-editor) (Proyecto fondo del libro, Edit. Buhardilla). Arte tábano (Manual Ediciones, 2010) y el libro-objeto "Tallador" (Cubo de Poesía Anatropica, 2010). Además de aparecer en múltiples antologías, revistas en Chile y extranjero. Ha recibido el Premio Eduardo Anguita 2009 y Premio de Honor Pablo Neruda U. de Valparaíso (2007), además de otras menciones honrosas. Recibió las Becas del Fondo del libro 2009 y Fundación Neruda 2007 y de la Sech (2001), Mustakis-Biblioteca Nacional (2003), Centro Cultural de España (2002) consistentes en un taller literario guiado por destacados vates. Es co- fundador del Taller Santa Rosa 57 que agrupó a notables poetas de su promoción. Ha realizado más de 100 entrevistas-cuestionarios y otro tanto de reseñas-críticas y ensayos sobre poesía actual. Estudios de Derecho, Filosofía y C. Políticas. Cineasta, fue parte del e. realizador del Doc. A. Antonioletti. Mantiene inédito: Coto de Caza. Actualmente reside en Santiago.

Punta de Tralca, enero de 2011

Trabajos citados

González Barnert, E. (2010). Arte Tábano. Rancagua: Manual Ediciones.

Molina, J., & Araya, J. A. (1917). Selva Lírica. Santiago de Chile: Lom.

Paz, O. (1999). Vigilias II, Miseláneas I, Obras Completas. México: Fondo de Cultura Económica.




domingo, 3 de octubre de 2010

A propósito de un cuento de Yukio Mishima


No siento destruir los poemas de la infancia, los caprichos amorosos, las fantasías románticas y los plagios a Neruda.

Bajo la letra a veces quedan espectros y duendes que se enfrentan a mis personajes y alter egos de hoy.

Mishima narró alguna vez la historia de un muchacho que escribía poemas, ya anémico de tanto masturbarse.

He visto cómo los jóvenes poetas de hoy no logran separar la poesía de sus sensaciones físicas.

Ellos nunca entenderán la metáfora de los encajes que fabrican las orugas en las hojas de los árboles.

Encuentran sí, la magia en la desnudes de sus bellas muchachas, pueden ver la candidez de sus pieles,la finesa de sus fantasías y el éxtasis provocado por la sexualidad romántica que proporciona el declararse poetas.Pero adolecen del respeto que entrega la disciplina en el oficio.

Estos impulsivos noveles se tropiezan con sus propias imágenes rebosantes de erotismo hormonal y quinceañero.

Desconocen que los poetas mueren jóvenes, no saben siquiera que hay poetas rusos.

Jamás han imaginado sus muñecas rebanadas, el cuello marcado, o el pecho agujereado.

No pueden suponer la relación de los poetas de Praga con las ventanas, ni piensan un segundo al menos en sus propios cadáveres.

Difícil es que comprendan la idea de cortarse una vena y sentarse a escribir el mejor poema de sus vidas.

No podrían entablar una tranquila conversación con Werther y llorar por la tarde a la sombra de un cerezo.

Y salvarse del suicidio como lo hizo Goethe.

De este modo, quizá descubran el final de este cuento y como el joven poeta de Mishima piensen seriamente en la posibilidad de dejar de escribir poemas.


miércoles, 30 de junio de 2010

TALLER DE ESCRITURA POÉTICA Y POESÍA CHILENA en PUNTA DE TRALCA


El litoral de los poetas posee una población estable en su mayoría adultos y adultos mayores, los cuales como experiencia vital tienen un sin fin de experiencias y episodios personales dignos de contar y recordar o simplemente dejar plasmado en un cuaderno y por qué no un libro. La poesía, en su bella metamorfosis de la imagen o el hecho poético al papel, en un poema, entrega la gratificante práctica que luego con el oficio nos convierte en poetas.

El taller está dirigido a adultos y adultos mayores con afinidades poéticas y poetas en formación de la comuna de Algarrobo, El Quisco, El Tabo, Las Cruces y sus alrededores. En él podrás descubrir técnicas de escritura, compartir experiencias, conocer a otras personas afines al oficio, afinar y definir tu voz propia, leer a autores chilenos y aprender de ellos, y un sin fin de actividades que sacarán de ti a ese poeta silencioso y a veces oculto que posees.

El taller es dictado por el poeta Juan Eduardo Díaz, de amplia trayectoria en el oficio como creador, con cuatro publicaciones personales y una antología, variados galardones y reconocimientos, de formación poética en talleres prestigiosos de Santiago y Valparaíso, consolidado por los estudios pedagógicos que sostiene en lengua castellana y literatura.
Los valores son de $20.000.- mensuales. Todos los viernes de 18:00 hrs. a 20:00 hrs. La duración del curso es de cinco meses y posee un cupo máximo de seis personas.
También obtendrás asesoría editorial si deseas publicar tus trabajos.

Consultas al teléfono: 09 573 23 42 (móvil) o al correo: juaneduardodiazc@gmail.com
El lugar es en Punta de Tralca y se inicia el viernes 15 de julio.

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